Sábado 16 de enero

Sábado, 16 de enero
I Semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Marcos 2, 13-17
En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del lago; la gente acudía a él y les enseñaba.
Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: Sígueme. Se levantó y lo siguió.
Estando Jesús a la mesa en su casa, de entre los muchos que lo seguían un grupo de recaudadores y otra gente de mala fama se sentaron con Jesús y sus discípulos.
Algunos letrados fariseos, al ver que comía con recaudadores y otra gente de mala fama, les dijeron a los discípulos: ¡De modo que come con recaudadores y pecadores! Jesús lo oyó y les dijo: No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar justos, sino pecadores.

Pistas: Jesús siempre mira más allá de las apariencias. Llama a un cobrador de impuestos, a un colaborador con el Imperio Romano. Alguien despreciado y mal mirado por las autoridades religiosas judías y por muchos del pueblo. A pesar de todo, Jesús le llama y él le sigue. Así que seas como seas, hayas hecho lo que hayas hecho, Jesús te invita, te llama, a seguirle.
No sólo eso. Quiere entrar en tu vida, no importa cómo la estés viviendo, lo buenos o malos que sean tus amistades. Si tú le aceptas y le acoges entrará en tu casa, en tus cosas, para llevarte salvación y vida.
Este Evangelio me hace pensar en el tipo de Iglesia que creamos ¿Somos como los fariseos, nos escandalizamos y juzgamos? ¿o cómo Jesús que come con ellos, los acoge, se deja acoger por ellos? Una Iglesia que busca, invita, conoce, ama… ¿es la nuestra?
¿Te sientes pecador? Jesús ha venido a llamarte. Eres de sus discípulos, no temas ir con Jesús allí donde te lleve. Pero siempre con Él, porque sana y salva.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.