Miércoles 20 de marzo

Miércoles 20 de marzo
II semana de cuaresma

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, lleva a tu vida la oración)

Evangelio según san Mateo 20, 17-28
En aquel tiempo, mientras iba subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará.»
Entonces se le acercó la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?»
Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda’>
Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: «Lo somos.»
El les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.»
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Pistas: “No será así entre vosotros”. Jesús anuncia su muerte. Y la reacción de la comunidad que está creando es la contraria a todo lo que Él les ha enseñado. Se preocupan por los puestos, los honores, los privilegios y discuten entre ellos.
“No será así entre vosotros” ¿Qué camino elegís? ¿el de los tiranos y los opresores? ¿o el del servicio y la entrega? Esto no es una teoría bonita, es la consecuencia de seguir a Jesús, que obedece al Padre hasta entregar la vida por amor y fidelidad a Él.
¿Qué iglesia construyes? ¿qué tipo de cristianismo vives? El camino es hacerse el servidor de todos, entregar la vida por los demás. ¿Qué mirada se encuentra alguien nuevo y diferente cuando llega a tu parroquia o a tu grupo? o tú, si quieres seguir a Jesús ¿cómo vives la fe?
Jesús va delante. Él nos enseña el camino del amor y la entrega. Pasa muchas veces por la cruz, la muerte, la injusticia y las dificultades, pero siempre termina en la victoria de la resurrección. Y lo que parecía que no puede tener solución, se convierte en victoria.
“No será así entre vosotros”. Jesús marca la diferencia, y si quieres ser discípulo suyo te invita a ir a contracorriente para ganar la verdadera vida, ser grande, hacer que merezca la pena.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.