Miércoles 19 de junio
San Romualdo, abad
(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)
Evangelio según San Mateo 6, 1-6. 16-18
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.
Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Cuando tú vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.
Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los farsantes que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.
Pistas: Hoy Jesús invita a la autenticidad y a la profundidad.
En esta sociedad nuestra en la que el postureo se valora más que la verdad (y lo podemos ver en las noticias del día a día), este mensaje es muy actual.
Jesús apuesta por otro estilo de vida, no el de los “like”, ni el de aparentar una cosa de cara a la galería y hacer otra. Jesús te invita: Haz limosna (practica la justicia), reza y ayuna de corazón, porque si lo haces tu vida cambiará.
En nuestro mundo no está de moda ser religioso. Tal vez algunas cosas sí: la cofradía, la fiesta del pueblo, los sacramentos de los hijos… pero eso no será más que un barniz superficial si no se comprende el mensaje de Jesús. Si haces limosna, hazla porque eres hijo de Dios, porque quieres ser perfecto como tu Padre es perfecto. Si rezas, hazlo para unirte con Dios, no para ser religioso o por costumbre. Y entonces encontrarás de verdad a Dios.
Puedes examinar tu vida y pensar en qué cosas no eres auténtico, en qué aspectos de tu vida tienes que volver a lo esencial, a la verdad, a vivir como hijo de Dios.
Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.