Martes 25 de mayo semana VIII

*Martes, 25 de mayo*
*Semana VIII del tiempo ordinario*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Marcos 10, 28-31*
En aquel tiempo, Pedro se puso a decirle a Jesús: Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.
Jesús dijo: Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones─, y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros.

*Pistas*: Volvemos al tiempo ordinario. Y el Evangelio de hoy nos presenta esta aparente contradicción que Jesús enseña: hay que ser el último para ser el primero. Dejar para tener.
La credibilidad de Jesús viene porque Él fue delante: se hizo el último siendo el primero, el servidor de todos, entregó su vida por amor. Podría haber vivido como un rey cobrando favores y vendiendo milagros… pero no, Jesús eligió lo que anuncia y lo que invita a vivir. Y la experiencia de tantos santos a lo largo de la historia, la experiencia del que vive realmente lo que es la Iglesia, nos demuestra que es posible y es cierto lo que Jesús dice hoy.
Entregarse, darlo todo por seguir a Jesús es el camino para ser verdaderamente rico (cada uno en la vocación en la que haya sido llamado, en el momento y lugar que esté ahora en su vida). Si eres padre de familia, o si eres un joven que busca su lugar, si has entregado tu vida a un servicio, en un trabajo, si eres sacerdote o estás en la vida consagrada, sea el que sea… date cuenta de que Jesús propone un camino de entrega. Si le sigues, recibirás la verdadera riqueza que nadie te va a poder quitar. No te promete un camino de rosas, sino uno que merece la pena, que es pleno, y desemboca en la plenitud definitiva, en la eternidad.
Piensa en tu caso concreto ¿qué necesitas dejar para seguir mejor a Jesús? Y después, dale gracias por todo lo que ya has recibido.
Es verdad, hay que dejar de querer ser el primero, pero a cambio serás verdaderamente grande.
Te invito a que mires a tu vida y te preguntes dónde puedes encontrar el camino del amor y el servicio, y a que lo sigas sin otras intenciones.
La Iglesia es, debe ser, una gran familia, y cuando se vive realmente como enseñó Jesús, vayas donde vayas, si hay Iglesia, tendrás familia, tendrás un hermano, un padre, una madre. Al hilo de esto puedes pensar si eres tú esa Iglesia. ¿Construyes la familia de la Iglesia? ¿o vives tu fe de un modo individualista, buscando sólo tu propio interés?
Deja que el Evangelio de hoy ilumine tu vida. Es palabra de vida eterna y es para ti, para tu comunidad, para tu parroquia, para tu familia.

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*