Jueves 3 de junio

*Jueves, 3 de junio*
*Santos Carlos Luanga y compañeros mártires*

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

*Evangelio según San Marcos 12, 28b-34*
En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Respondió Jesús: El primero es: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser». El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». No hay mandamiento mayor que éstos.
El letrado replicó: Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

*Pistas*: Amar. Hoy es una palabra tan desgastada… Se llama amor a tantas cosas que en el fondo son interés, egoísmo, deseo… Tantas veces se pronuncia de forma vacía o mentirosa. Pero Jesús cuando habla de amar, es con mayúsculas. Él ama al Padre de modo perfecto, está lleno del Espíritu Santo, que es el Amor de Dios y ama a los hombres hasta el extremo de entregar su propia vida, libremente, por todos, por los buenos y los malos, por los que le aman y los que no.
Y enseña que sólo viviendo en el amor se puede ser feliz y se puede construir el Reino de Dios.
Este Evangelio no necesita una gran explicación, es más bien para vivirlo. Dios te ama, lo ha demostrado enviando a su Hijo. Jesús, te amó entregándose y resucitado sigue mostrándote su amor cada día. El Espíritu Santo habita en ti y quiere hacerte experimentar el amor de Dios, llenándote de sus dones, de su vida, de su plenitud… Y tú, ¿estás dispuesto a amar? Ese es el mandamiento, es lo que Dios te pide, que ames.
Es verdad que tiene un componente de emoción y sentimiento, pero tiene otro de elección, decisión, de voluntad, incluso racional. Yo elijo el amor frente a la indiferencia, la fe en Dios frente a la increencia o el agnosticismo. El amor al prójimo frente a la indiferencia, el odio, la envidia, el orgullo… El amor con todo lo que uno es, es el único camino para sanar este mundo nuestro, es el único camino para llevar una existencia plena.
Ahora te invito a que te olvides de todo lo que te he escrito y leas el Evangelio. Eres tú el que le pregunta a Jesús: ¿qué mandamiento es el principal? Y escucha su respuesta te la dice a ti, es para tu vida… ¿Crees que Jesús tiene razón? Entonces el Reino de Dios está cerca de ti, lo has comprendido…

*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*