*Domingo 30 de mayo*
*Santísima Trinidad*
(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)
*Evangelio según san Mateo 28, 16-20*
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»
*Pistas*: Hoy la Iglesia celebra la fiesta de la Santísima Trinidad. Nuestro Dios no está encerrado en sí mismo. Es tres personas y ha querido revelarse a los hombres para que puedan asomarse al misterio de su ser. Así nos ha enseñado Jesús que es Dios y por eso manda bautizar en el nombre del único Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
En el Evangelio de hoy Jesús resucitado se acerca a sus discípulos. Si antes de la resurrección estaba lleno del Espíritu Santo y fue consciente de ser igual al Padre, de ser el Hijo, ahora, su humanidad glorificada, resucitado, declara a sus discípulos: “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra”. Jesús no es sólo un hombre que ha revivido. La resurrección es más que eso. Por ello está con sus discípulos hasta el fin del mundo, todos los días. Esa es la razón por la que creer en Dios como Jesús enseñó implica creer en un solo Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
En los primeros siglos de la fe cristiana se hizo un gran esfuerzo de profundización y explicación cada vez que surgía una herejía que intentaba simplificar el misterio de Dios o de la identidad de Jesús, y así se fue formando el credo que hoy profesamos.
Esto es para ser vivido: bautizarse en la fe trinitaria implica tener una relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Y esa relación desemboca también en una manera de vivir. Por eso dice Jesús que enseñen lo que Él ha mandado.
Fíjate en que para ti y para mí, discípulos de Jesús, todo empieza con el bautismo, que te introduce en la vida de Dios. Y continúa aprendiendo a vivir como Jesús enseñó, sabiendo que Él está contigo para siempre, y tiene poder.
Asómate hoy al misterio de Dios que quiere entrar en relación contigo, que te envía a una misión y que te promete que no te abandonará. Y respóndele orando y dejando que mueva tu vida.
*Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice ,respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.*