Domingo 21

Feliz Pascua!!!

Domingo 21 de abril
Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Juan 20, 1-9.
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo: pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: Vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos

Pistas: Después del sufrimiento del viernes santo y el silencio y la espera del sábado, en la madrugada del domingo sucede algo extraordinario que transformará la historia. Aquel hombre que se creía Rey-Mesías y el Hijo de Dios, que había sido crucificado y sepultado, resucitó.
¡Está vivo! La tumba está vacía. Se acabó el silencio y la tristeza y comienzan las carreras y la alegría. Para contarles a otros lo que está pasando.
El camino de la fe en Jesús resucitado se recorre en comunidad. Tras el encuentro personal con Él, suceden otros en comunidad. Con los hermanos se confirma la fe. No sólo está el sepulcro vacío, sino que Jesús está vivo y revestido de poder.
Escucha la noticia que la Palabra de Dios te dice y la Iglesia te anuncia: Jesús está vivo, ha resucitado, ha vencido a la muerte. Y asómate al sepulcro vacío…
El Jueves Santo, la Última Cena, el mandamiento del amor fraterno, tienen sentido porque ha resucitado. La Cruz, su entrega por amor a los hombres y fidelidad a Dios, tienen sentido porque ha resucitado. Sus promesas y sus Palabras son verdaderas porque ha resucitado. Su victoria, su divinidad, la Iglesia, los sacramentos, la comunidad… son verdaderas porque ha resucitado.
Asómate al sepulcro vacío y mira la victoria del amor sobre el odio, de la vida sobre la muerte, de Dios sobre el diablo, el pecado y la mentira.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida