Domingo, 21 de febrero
Primer domingo de Cuaresma, ciclo b
(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Llévalo a tu vida)
Evangelio según San Marcos 1, 12-15.
En aquel tiempo el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia.
Pistas: El Espíritu empujó a Jesús.
Nosotros estamos muy acostumbrados a querer tener las riendas. Tal vez, una de las pocas cosas buenas que podemos sacar de esta pandemia es descubrir que no es así.
Jesús, lleno de Espíritu Santo, es empujado a luchar. Al desierto, un lugar para sobrevivir, para luchar, en el que se descubre el valor de las cosas esenciales. En el desierto la vida parece un milagro y allí es tentado. Se pone a prueba y resiste al demonio.
Esto puede ser la cuaresma para ti. Un tiempo en el que luchar, en el que descubrir lo esencial, en el que dejarte empujar por el Espíritu. No por tus planes, tus proyectos, tus ideas, sino por el Espíritu de Dios. Puedes imaginar un poco ¿qué haría Jesús? ¿cómo serían aquellos días?
Después Jesús se lanza a predicar el Evangelio, una Buena Noticia. El Reino ya está aquí, hay que convertirse y creer. Es necesario pensar cómo llevar este anuncio a mi vida. Porque hoy la Palabra de Dios te lo anuncia a ti. Ha llegado el Reino, ya está aquí, conviértete y cree.
Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.