Archivo de la categoría: Lectio divina

Lunes 20 de mayo

Lunes 20 de mayo
V Semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 14, 21-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.»
Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?». Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.»

Pistas: Todo de lo que habla Jesús, todo lo que ha enseñado y revelado, sólo puede comprenderse en plenitud cuando viene el Espíritu Santo. Él es el que recordará a los discípulos lo que Jesús ha dicho. Es quien les inspira y guía para dar los primeros pasos de la Iglesia. Es quien les ayudará a entender y a vivir lo que Jesús reveló.
El Espíritu Santo permite que se haga realidad el primer versículo que has leído. Permite que aceptemos los mandamientos y los guardemos –sin su fuerza, saber los mandamientos es sólo una carga, porque no tenemos luz para entenderlos ni fuerza para vivirlos-. El Espíritu Santo es el amor del Padre derramado en nuestros corazones. Nos da a conocer a Jesús y nos descubre a Dios como Padre. Y hace posible experimentar a Dios como amor y presencia viva.
Estos días, al leer el Evangelio de San Juan, nos asomamos al misterio de la Trinidad. Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un solo Dios y tres personas. Jesús es el Hijo hecho hombre que revela al Padre. Jesús es el único camino para creer, para ver, para escuchar, para encontrar verdad y vida. Y todo esto que revela Jesús sólo será posible con el Don de los dones, con Dios mismo dándose, como Amor que se derrama: el Espíritu Santo.
Jesús se revela a ti. ¿Por qué? Porque te acercas a su palabra, porque la crees, porque entras en la dinámica del amor de Dios. Y porque el Espíritu Santo que ya tienes en tu corazón te va haciendo entender y experimentar que Dios te ama, que Él está a tu lado. Esto es un camino a recorrer en el que descubres que Dios no es un ser aislado sino en relación, incluso en sí mismo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y que sale de sí mismo para amar. Para amarte.
Por último, qué bonito: Jesús envía un Defensor, alguien (el Espíritu Santo) que te defiende. Te defiende del demonio, de la mentira, de la ignorancia, porque te permite vivir en el amor. Te acompaña, te orienta. Te enseña, te lleva a la verdad completa y hace posible todo lo que acabas de leer.
Pídeselo a Dios en el nombre de Jesús. Él lo prometió, cumplió su promesa y la sigue cumpliendo.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Domingo 19 de mayo

Domingo 19 de mayo
V domingo de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 13, 31-33a. 34-35
Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús:
—«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»

Pistas: Amar es el nuevo mandamiento, el que lo resume todo, el que Jesús quiere que sea la seña de identidad de sus discípulos. El distintivo que tiene que haber en la Iglesia es el amor. Por ello se nos tiene que identificar. El modelo es Jesús. Él va delante, nos ha enseñado que amar es entregar la vida, es vivir unido al Padre, es buscar y cumplir su voluntad.
El Evangelio de hoy es una invitación a que examines tu vida. ¿Estás amando? ¿está tu comunidad o parroquia cumpliendo lo que Jesús ha mandado?
El que hace que todo esto sea posible es el Espíritu Santo, Él lleva a plenitud la obra de Jesús. Por eso, pídelo, y camina con Jesús. Y así se hará realidad para ti el Evangelio de hoy.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Sábado 18 de mayo

Sábado 18 de mayo
San Juan I, papa y mártir

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 14, 7-14

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.» Felipe le dice:
—«Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
Jesús le replica:
—«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mi ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mi? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.».

Pistas: Pistas: Conocer al Padre. ¿Cómo es posible conocer lo que no se ve? ¿Cómo podemos conocer a Dios? San Juan intenta ayudarnos a entender a Dios haciendo que nos asomemos al misterio de Jesús. Ver al Padre es estar con Jesús, es escuchar su Palabra. Y, por eso, estos Evangelios te invitan a orar, a entrar en relación con Jesús, a aprender a rezar rezando.
Las obras dan testimonio de quién es Jesús. Hoy las obras de Jesús las hacemos los cristianos, con la fuerza del Espíritu Santo y en su Nombre. Las hace la Iglesia: “El que cree en mí, también él hará las obras que yo hago y aún mayores”. Esto tiene una doble lectura: por un lado, saber descubrir la acción de Dios en el mundo y en tu propia vida. Por otro lado, tú y yo que somos Iglesia ¿sabemos el poder que tiene la oración? ¿hacemos las obras del Padre? Así el Padre será glorificado.
Recuerda esta promesa de Jesús: “Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré”. Jesús nos enseña a rezar, a comunicarnos con el Padre, de esta manera tan clara y sencilla. Habla con Jesús, rézale y conocerás a Dios.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida

Viernes 17 de mayo

Viernes 17 de mayo
San Pascual Bailón, religioso

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 14, 1-6
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mi. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice:
—«Señor, no sabemos adonde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde:
—«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mi.»

Pistas: A veces hay motivos para que tiemble el corazón. Tantas dificultades, miedos, tristezas, luchas… El Evangelio de hoy comienza diciéndonos: “que no tiemble vuestro corazón”. No tengas miedo. Y para ello, cree. Para vivir sin miedo, ten fe. Para superar los sufrimientos, ten fe. Cree en Jesús.
Incluso para lo más definitivo que nos puede pasar, la muerte, Jesús tiene una respuesta. Él va delante, preparando sitio. Esto sólo se puede descubrir desde fe y con la luz de la muerte y resurrección de Jesús. Tomás quiere seguir a Jesús, quiere comprender y pregunta.
La respuesta de Jesús nos ha dejado una frase que nos hace asomarnos a su misterio: ¿Quién es? Es el camino, el que acerca a Dios a los hombres y a los hombres a Dios. Por medio de Jesús tenemos acceso a la vida divina. Es la verdad, porque en Jesús podemos encontrar la plenitud de la verdad sobre Dios y sobre el hombre; la plenitud de la revelación (no sólo como conocimientos, sino como relación con Dios). Y la vida. Porque el que se encuentra con Jesús entra en la vida de Dios, en plenitud de vida, ya aquí y por/para la eternidad. Jesús camino, verdad y vida. ¿Qué te dice y qué le dices hoy?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Jueves 16 de mayo

Jueves 16 de mayo
IV semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 13, 16-20
Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo:
—«Os aseguro, el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: «El que compartía mi pan me ha traicionado.» Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.
Os lo aseguro: El que recibe a mi enviado me recibe a mí; y el que a mí me recibe, recibe al que me ha enviado.»

Pistas: Después de lavar los pies a sus discípulos, Jesús les hace caer en la cuenta de que si Él ha actuado de ese modo, los que le siguen deben también descubrir que en entregar la vida, amar y servir, está la verdadera grandeza. Lejos de una visión triunfalista o política del Mesías, Él quiere que los suyos tengan claro el camino que les puede hacer felices.
También Jesús advierte a sus discípulos de la traición que va a sufrir. Él elige entregar su vida y quiere que puedan reconocerle como el Yo soy (una de las maneras de dirigirse a Dios en el Antiguo Testamento). Quiere que entiendan que Dios y Él son lo mismo, que el misterio que esto entraña es reconocerle como el enviado entre los hombres y mujeres para que el mensaje de Dios se haga presente en la humanidad. Y que ellos comprendan que les toca seguir esta tarea cuando Él ya no esté.
A pesar de las dificultades que pueda traerme ¿intento vivir lo que Jesús ha enseñado y entregarme a los demás, servir y amar como Jesús lo hizo?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Miércoles 15 de mayo

Miércoles 15 de mayo
San Isidro Labrador

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 12, 44-50
En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando:
—«El que cree en mí, no cree en mi, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.
Al que oiga mis palabras y no las cumpla yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, ésa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo lo hablo como me ha encargado el Padre».

Pistas: A Dios no le da igual que las personas le conozcan o no, que se salven o no. Dios quiere que todos se salven. Jesús no ha venido a juzgar sino a salvar. Ha venido a ser luz y sacar el mundo de las tinieblas. Ha venido a hablarte a ti, personalmente.
La palabra de Jesús y la fe en Él abren la puerta a la vida de Dios. Por eso, Dios quiere que le conozcas, y que establezcas una relación con Él por medio de Jesús. Y por eso en su palabra encuentras vida.
Sólo en Jesús hay vida, sólo en Él hay salvación. ¿Quieres creer? ¿Quieres tener vida y salvación? Sigue buscando, sigue rezando con la Palabra de Dios, sigue acercándote a Jesús cada día. Porque su palabra es verdadera y es vida.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Martes 14 de mayo

Martes 14 de mayo
San Matías, apóstol

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 15, 9-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que no me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.»

Pistas: ¿Para qué es todo esto? ¿qué es lo que Dios quiere? La respuesta es sorprendente: quiere darte su vida, hacerte partícipe de su vida eterna, decía ayer el Evangelio. Quiere que su alegría esté en ti y que llegue a plenitud. Quiere responder a la sed de plenitud que hay en tu corazón.
Y ¿cuál es el camino? Permanecer en el amor de Jesús. Dicho de otro modo, encontrarse con Él, experimentar su amor y vivir en él. Y esto se concreta en cumplir los mandamientos de Jesús. En un estilo de vida determinado. Y es que el amor cambia la vida (piensa en tu propia experiencia, cuando alguien te ha amado de verdad o tú has amado de verdad).
Y luego, Jesús explica más. El mandamiento es el amor. Ayer decíamos, Jesús va delante. También en el amor, entregó la vida y nos enseñó así el camino. No es un amor egoísta (que ni merece ese nombre), no es un amor sólo de sentimiento, ni es un amor que se pueda vivir con las solas fuerzas humanas. Es el mismo amor que llevó a Jesús a entregar su vida por sus amigos. Es decir, por ti y por mí y por todos. Entonces, si haces lo que Jesús manda, si vives en su amor, serás su amigo. ¡Qué grande es esto! Porque no vas a vivir de oídas, vas a vivir con la experiencia de Dios, con la fuerza del Espíritu Santo, con la presencia y la amistad de Jesús. No eres un siervo al que Dios dice lo que tiene que hacer, eres su amigo, al que da su vida, al que da su alegría, al que lleva a plenitud. Y el mandato es precisamente vivir esto.
Es Él el que elige. La fe es un don. Tú eres un elegido por Dios para recibir su fe, para que le conozcas, para que se haga realidad todo lo que lees y oras cada día. Y esto dará fruto. Tiene que darlo. No puede ser de otro modo, si vives en el amor de Jesús.
Hay poder en el nombre de Jesús. Qué bonito descubrir esto. Los cristianos no somos unos acomplejados, flojos y ñoños. En el nombre de Jesús tienes poder. Si le pides al Padre en el nombre de Jesús (como hacemos en cada misa: “por Jesucristo nuestro Señor”) tu oración tendrá fuerza. Dios te escucha.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Lunes 13 de mayo

Lunes 13 de mayo
Bienaventurada Virgen María de Fátima

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 10, 1-10
En aquel tiempo, dijo Jesús:
—«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
—«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»

Pistas: ¿Cuántas personas con intereses se acercan a diario a nosotros? Para vendernos algo, para convencernos de sus ideas, para ganarnos para sus causas… ¿Cuántas ofertas de salvación hay en nuestro mundo y a veces se nos cuelan cuando estamos débiles o angustiados?
Jesús entra por la puerta, va de frente. Quiere que le conozcan. No fuerza nada (“el guarda le abre”).
Y te llama por tu nombre. No eres un número, una oveja más del rebaño… eres tú, y te pregunta si quieres seguirle.
Jesús va delante. Cuando le conoces puedes reconocer su voz y distinguirla de otras. Por eso, qué importante la oración, qué importante la comunidad que te acompaña, qué importantes los sacramentos que te dan la gracia de Dios.
Jesús mismo es la puerta de la salvación. Decimos que Jesús es el mediador de la gracia de Dios. Por medio de Jesús resucitado podemos recibir el Espíritu Santo y sus dones. Por eso, la puerta, el camino, el medio, es Jesús.
¿Para qué ha venido? ¿cuál es su interés? “Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante”. ¿Quieres vivir la aventura de la fe? ¿quieres tener vida abundante? Pues camina, acércate a Jesús cada día, hazte familiar con Él para conocer su voz y distinguirla de otras. Síguele y verás cómo todo esto se hace realidad en tu vida.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Domingo 12 de mayo

Domingo, 12 de mayo
IV semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 10, 27-30
En aquel tiempo, dijo Jesús:
—«Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»

Pistas: ¿Quién es Jesús? Es el Buen Pastor. Quizás para muchos de nosotros esta imagen suponga un esfuerzo porque no conocemos cómo era la vida de los pastores en tiempos de Jesús, ni siquiera en nuestro tiempo. Pero con ella Jesús quiere enseñarnos varias cosas.
Las ovejas conocen la voz de su pastor. La fe consiste en conocer a Jesús, en tener una relación con Él, conocer y ser conocido. No son sólo ni principalmente ideas, teorías o estilos de vida. Se trata, en primer lugar, de una relación. ¿Y qué implica una relación auténtica? Fiarse, lanzarse, atreverse.
Jesús es Maestro y los que le siguen sus discípulos. Él va delante. Él marcó el camino. Resucitado y vivo sigue yendo delante. Ahora, con la fuerza del Espíritu Santo, sigue guiando a quien acude a Él.
Jesús da vida eterna. Que comienza ya aquí y alcanzará su plenitud en el Cielo. Los cristianos luchan porque el Reino de Dios se haga cada vez más presente en el mundo. Quieren vivir la vida del Espíritu. El Evangelio es vida. La muerte (también la muerte interior que causa el pecado y el mal) ha sido vencida.
Jesús defiende a los suyos, “nadie las arrebatará de mi mano”. Tiene poder para salvar. No por la fuerza, no con ejército, no con más violencia o injusticia… sino con la fuerza del amor, de la cruz, de la misericordia y de la resurrección.
Dios está con su pueblo, con su rebaño, con su Iglesia. Y la defiende y la ama. Qué bonito este sentido de pertenencia y qué responsabilidad crear comunidades en las que esto quede claro. En las que la fe se viva auténticamente, que sean hogares de amor, de esperanza y de fe. Jesús es el Buen Pastor, te llama y te invita. ¿Qué vas a hacer?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Sábado 11 de mayo

Sábado 11 de mayo
III semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 6, 60-69
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?»
Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar.
Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.»
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?»
Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»

Pistas: “El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida”. Porque de lo que se trata es de conocer a Jesús. Él es el pan de vida, pero un pan que alimenta el espíritu, que da fuerza al hombre. No un pan carnal que se posee, que se puede medir…
Jesús invita a entrar en su vida, a acogerla, con todo el poder de su salvación, a habitar en ti y tú en Él. Te invita a creer en Él.
Pero no es un camino fácil. Pasa por la cruz, pasa por la entrega de la vida, pasa por el encuentro con Jesús y por fiarse de Él.
Estos días la Palabra de Dios te invita a acercarte a Jesús. ¿Qué actitud tienes ante Él? Cuando no entiendes, cuando las cosas se ponen difíciles ¿eres Pedro o eres de los que se marchan? Si perseveras con Jesús no será un camino llano: te equivocarás, pecarás, fallarás, dudarás… Pero al final todo merecerá la pena porque creerás y sabrás quién es Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.