Viernes 8 de mayo

Viernes, 8 de mayo
IV Semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 14, 1-6
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí.»

Pistas: Los discípulos están asustados porque la cosa se ha puesto complicada, hay incertidumbre, los judíos y Jesús enfrentados ¿qué sucederá con Él? ¿Será de verdad el Mesías? ¿dónde va? Y la respuesta de Jesús es: creed.
Les está hablando del cielo, de la vida eterna, pero ellos no están preparados para comprenderlo. Irá y preparará sitio, abrirá el cielo, nos abrirá la vida de Dios, nos dará la posibilidad de entrar en presencia de Dios.
Por eso les explica que Él es el camino, la verdad y la vida. Reflexiona estas ideas. El camino hacia Dios. Por medio de Jesús sabemos, conocemos, tenemos acceso a él. La verdad porque Él nos enseña, nos muestra, nos revela quién es Dios. La vida, porque nos regala la vida, nos introduce en ella, nos da plenitud.
Lee este texto mirando a Jesús resucitado y a tu propia vida. Tal vez te sientas un poco perdido como Tomás, o tal vez, hayas empezado a descubrir quién es Jesús. Ésa es una vez más la pregunta, y la invitación de este Evangelio: descubrirlo entrando en oración, entrando en relación con Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.