Viernes 8 de enero

Viernes, 8 de enero
Feria del tiempo de Navidad

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Marcos 6, 34-44
En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer.» Él les replicó: «Dadles vosotros de comer.»
Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?» Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces.»
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces.
Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres.

Pistas: justo antes de este pasaje Jesús había dicho a sus discípulos: “vamos a un sitio tranquilo a descansar”, pero cuando llegan se encuentra una multitud esperándole. Y Jesús olvida su descanso, su interés, sus necesidades y se vuelca en aquellos que le buscan. “Les enseña con calma”, no de mala gana, con resignación o porque es lo que toca.
Los discípulos con sensatez le dicen que hay que despedir a la gente porque es tarde y no hay con qué darles de comer. La solución al problema que han visto está fuera del grupo. Ellos no tienen los recursos ni la capacidad para dar de comer a tanta gente. Jesús les dice algo sorprendente: «dadles vosotros de comer». Es imposible, ni tienen el dinero, ni dónde comprar. Siguen buscando la solución fuera. Jesús les dice: «cuánto tenéis vosotros». Al final entregan todo lo que tienen. Desde el principio ésta era la solución. Darle a Jesús, poner en manos de Jesús, todo. Y de lo que era claramente insuficiente Jesús obra el milagro, llega y sobra.
Ahora puedes mirarte a ti, mirar tu comunidad, tu parroquia… Nos falta mucho, no tenemos suficiente fuerza o dinero, no somos suficientemente santos, somos pocos, quizás tampoco somos los mejores…, pero lo que sí podemos hacer siempre es darle al Señor nuestros panes y peces. Es decir, darle lo que tenemos.
Así hace las cosas Jesús. Toma nuestra humanidad y nos hace capaces de Dios. Toma nuestra vida y nos llena del Espíritu Santo. Toma el pan y el vino en la Eucaristía y se hace presente. Así puedes pensar en todas las realidades humanas, si se deja que el poder de Jesús las transforme. En el fondo es el misterio de la Encarnación que hemos celebrado en Navidad, que culminará en la resurrección. Ilumina tu vida con este Evangelio que acabas de leer.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.