Viernes 29 de noviembre

Viernes 29 de noviembre
XXXIV semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 21, 29-33
En aquel tiempo, puso Jesús una comparación a sus discípulos: Fijaos en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, os basta verlos para saber que la primavera está cerca.
Pues cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. Os aseguro que antes que pase esta generación, todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán.

Pistas: ¿Y si todo es mentira? ¿y si al final el mal es más fuerte? “El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán”. Ésta es la promesa de Jesús.
Nosotros somos la última generación. Ya estamos en el final de la historia, porque con su resurrección Jesús ha hecho todo nuevo. Y estamos en el tiempo de la salvación que alcanzará su plenitud al final de la historia.
A las primeras comunidades les costó comprender estas palabras de Jesús. Muchos esperaban que el fin del mundo y la plenitud del Reino de Dios fuera inminente. Después fueron descubriendo que se trata de un “sí, pero todavía no”. Jesús ya ha vencido, pero todavía no lo vemos en plenitud.
Y la tarea que nos propone el Evangelio de hoy es abrir los ojos. Ser capaces de ver los signos del Reino, comprender los signos de los tiempos. Y reconocer que lo único fiable, lo único que permanece es la Palabra de Jesús, la salvación de Dios manifestada en Él.
Todo pasará y terminará, pero su Palabra no. Y son palabras de amor y de salvación para ti.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.