Viernes 27 de septiembre

Viernes 27 de septiembre
San Vicente de Paúl, presbítero

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio Según San Lucas 9, 18-22
Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos contestaron: Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicen que ha vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Él les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Pedro tomó la palabra y dijo: El Mesías de Dios. Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
Y añadió: El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar al tercer día.

Pistas: Quizás ésta sea la clave: ¿Quién es Jesús? La gente dice cosas… Tú puedes vivir de oídas. La Palabra de Dios te da una respuesta, pero se queda corta si no la conviertes en experiencia. Si no descubres que Jesús está realmente vivo a tu lado y en tu vida.
En este pasaje que acabas de leer Jesús no quiere que sus discípulos se dejen llevar por lo que dice la gente ni que se confundan con un mesianismo triunfante y con tintes políticos. Quiere poder seguir enseñando quién es Dios, trayendo el Reino de Dios, mostrándolo con su vida. Quiere que le conozcan realmente.
Y, entonces, les anuncia el camino de la entrega. Su muerte y resurrección. Es el Mesías, sí, pero no al modo que los hombres podemos pensarlo o imaginarlo… sino por un camino incomprensible: el de la muerte, el desprecio, la ejecución. Pero ahí aparecerá la victoria de la resurrección y la garantía de que todo el mensaje de Jesús es verdadero.
¿Quién es Jesús? ¿El que dicen los demás, el que te imaginas tú? Jesús es el que muere y resucita por ti. El que quiere encontrarse contigo para que le conozcas y descubras el amor del Padre y te llenes del Espíritu Santo. ¿Quién es Jesús?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.