Viernes 24 de mayo

Viernes 24 de mayo
V semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 15, 12-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.»

Pistas: ¿Qué es lo que Jesús pide a sus discípulos? Amar como Él ha amado. Amar hasta entregar la vida.
Y serás su amigo, no su siervo. Es necesario aprender a amar, aprender a vivir como Jesús mandó. Dios quiere habitar en ti, quiere una relación personal contigo… es más, en el Espíritu Santo, habita en ti y te eleva para que pueda ser una relación de tú a tú. En Jesús Dios se ha dado a conocer.
Y a ti, que estás leyendo esto, te ha elegido. Para que le conozcas, para regalarte el don de la fe, para que en tu vida se hagan realidad todas las promesas que vas leyendo en la Palabra de Dios. Te ha elegido, para que vayas y des fruto. No para que languidezcas en una vida triste, no para que estés parado… sino para que vayas (dónde Él te pida, a lo que Él te pida) y des fruto. Un fruto que como es de su gracia, durará. Un fruto que está por encima de tus fuerzas y capacidades (pero cuenta con ellas), un fruto que es puro regalo y que durará.
Y nuevamente la promesa del poder del nombre de Jesús. Hay poder en su nombre. ¿Qué le pides al Padre hoy? Si amas y oras se harán realidad estas promesas de Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.