Viernes 20 de septiembre

Viernes, 20 de septiembre
Santos Andres Kim Taegon, Pablo Chong Hasang y compañeros mártires.

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 8, 1-3
En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando la Buena Noticia del Reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.

Pistas: En tiempo de Jesús era frecuente que un maestro fuese con su grupo de discípulos. Muchos de ellos sólo permitían que les siguiesen aquellos que consideraban más dignos o que podían darles prestigio. Pero Jesús hace todo lo contrario: entre los que le siguen hay marginados, pecadores, publicanos, mujeres…
La presencia en el grupo de mujeres que siguen a Jesús y son discípulos es algo revolucionario. Jesús confiere dignidad y papel nuevos a la mujer. No sólo porque le otorga el derecho a conocer las «buenas noticias del reino de Dios», sino también la participación en el ministerio. Algunos rabinos dudaban incluso de la capacidad de la mujer para aprender la Torah (la ley judía). Pero en los evangelios las mujeres son las primeras que llevan a los apóstoles la noticia de la resurrección. Jesús no hace distinción, ofrece su amor y salvación.
¿Quieres ser discípulo suyo? Síguele, aprende de Él, deja que te llene del Espíritu Santo, que te revele al Padre, que te enseñe su modo de hacer las cosas. ¿Quieres ser de los suyos y ver sus maravillas? Seas quien seas, estés como estés, Jesús te invita a pertenecer al grupo de sus discípulos.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.