Viernes 15 de noviembre

Viernes, 15 de noviembre
XXXII semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 17, 26-37
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del Hombre: comían, bebían y se casaban, hasta el día que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos. Lo mismo sucedió en tiempos de Lot: comían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos. Así sucederá el día que se manifieste el Hijo del Hombre.
Aquel día, si uno está en la azotea y tiene sus cosas en casa que no baje por ellas; si uno está en el campo, que no vuelva. Acordaos de la mujer de Lot.
El que pretenda guardarse su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará.
Os digo esto: aquella noche estarán dos en una cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán; estarán dos en el campo: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán. Ellos le preguntaron: ¿Dónde, Señor? Él contestó: Donde está el cadáver se reunirán los buitres.

Pistas: Pistas: “Comían, bebían y se casaban”. “Comían, compraban, vendían, sembraban, construían”. Se fiaban de la rutina… Estaban metidos en la rueda de lo cotidiano. Pero este mundo no es fiable. El Hijo del Hombre sí. Jesús sí es totalmente fiable.
Este Evangelio nos dice: perder la vida fiándose de Él, apostar por Él, es la única garantía. Quedarse mirando atrás como la mujer de Lot es quedarse apegado a la muerte (Sodoma), a lo que no salva ni da plenitud. El único camino para, en lo inesperado, poder encontrar vida, es Jesús.
Por eso Jesús invita hoy a no dejarse vencer por la rutina y por lo mundano. Aunque los buitres, presagio de la muerte, merodeen, no nos alcanzarán porque nosotros miramos al que venció: a Jesús. Cuántas sombras parece que acechan nuestra vida y nuestro mundo, y pensamos que lo van a destruir. Nosotros ponemos en Jesús nuestra esperanza y a Él amamos y seguimos.
Por eso no hay nada que temer, sólo al pecado y al engaño que nos aleja de Dios. La historia es la de Cristo vencedor, Él será todo en todos. Será una historia de amor y vida. Aunque los buitres merodeen, que no te pueda la rutina y lo inmediato, porque tú estás salvado por Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.