Viernes 15 de marzo

Viernes 15 de marzo
I semana de cuaresma

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Mateo 5, 20-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No matarás», y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano «imbécil», tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama «renegado», merece la condena del fuego.
Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito, procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.»

Pistas: Jesús es muy duro, en su predicación y en sus acciones, con los fariseos y los escribas, las personas que en teoría debían ser más religiosas y creyentes. Les critica una vivencia superficial de la fe. Saben la Ley, conocen la Escritura, pero viven para sus propios intereses y acomodados. Jesús, nos dice hoy: “tenéis que ser mejores que ellos”. No valen medias tintas, ni cumplimientos, ni apariencias… Una cosa es la debilidad, el pecado, y otra la corrupción o acomodarse.
Así Jesús lleva a comprender los mandamientos no en negativo –no hagas esto, no hagas aquello- sino en positivo. No matarás se convierte en ama, perdona, sé misericordioso. Si te acercas a Dios, si le quieres ofrecer a Dios algo, mira tu vida y si no está en orden tu relación con el prójimo, arréglalo. No se trata sólo de no ser malo, sino de elegir el camino mejor y más pleno posible.
De lo contrario quedarás encerrado en la cárcel, no serás libre. Si lo piensas bien, una de las mejores sensaciones de la vida es estar en paz con las personas que te rodean. No me refiero a tener razón, o a que te pidan perdón, o a no tener conflictos, sino a ser libre interiormente si te han ofendido o te hacen daño. Y también a ser capaz de pedir perdón y arreglar las cosas cuando lo has hecho tú. Es verdad que a veces hace falta paciencia, que las cosas no se pueden arreglar inmediatamente, pero si puedes decidir arreglarlas.
¿Tienes odios o rencores? ¿te han ofendido o has ofendido? ¿te han hecho daño o has hecho daño? La Palabra de Dios hoy te invita a solucionarlo. No son sentimientos solamente, sino un acto de voluntad y de libertad. Porque si te quitas la mochila de la queja y la deuda serás más libre. Porque si Dios te ama y te perdona, te invita también a hacer lo mismo con los demás.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración