Viernes 13 de septiembre

Viernes 13 de septiembre
San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 6, 39-42
En aquel tiempo, ponía Jesús a sus discípulos esta comparación: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «hermano, déjame que te saque la mota del ojo», sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.

Pistas: Qué cansados estamos de discursos vacíos de gente que dice una cosa y hace la contraria. Qué vacías son muchas veces las palabras en nuestro mundo, en el que se dice lo que hay que decir, aunque no sea verdad. Cuántas veces nos quieren dar lecciones o queremos darlas y no tenemos ninguna autoridad por nuestra manera de vivir. Y todo esto, en muchas ocasiones, no importa. Se consiente, se tolera e incluso parece bien, según el poder, el prestigio, el dinero o lo hábiles que seamos para la apariencia, el postureo y la manipulación.
Hoy el Evangelio te invita a ser auténtico. Deja de mirar lo que hacen mal los demás y usarlo de justificación, deja de esperar a que las circunstancias cambien y haz tú lo que tienes que hacer. Reza más, saca de tu vida aquello que te aparta de Dios, ama más… crece y conviértete. Y entonces podrás ver y no ser un ciego que cree ver.
El mundo y la Iglesia necesitan personas valientes que sigan a Jesús con autenticidad, capaces de ser verdaderos maestros, que viven lo que enseñan, que tienen autoridad para enseñar y corregir. Esto no significa que seas perfecto ni que vayas sacando los defectos a todos los que te rodean como si estuvieras en posesión absoluta de la verdad y fueras perfecto. Se trata de buscar a Jesús con todas las fuerzas, de querer ser como Él por la gracia y los dones del Espíritu Santo. Esto te llevará a la conversión (sacar la viga del ojo), a poder ser fiel, y a poder ver para ayudar al que lo necesita. El mundo necesita discípulos evangelizadores, que vivan y anuncien. Y este Evangelio da una clave fundamental: ¡fuera la hipocresía!

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.