Viernes 12 de junio

Viernes, 12 de junio
X semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 5, 27-32
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habéis oído el mandamiento «no cometerás adulterio».
Pues yo os digo: el que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo.
Más te vale perder un miembro, que ser echado entero en el Abismo.
Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro, que ir a parar entero al Abismo. Está mandado: «El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio».
Pues yo os digo: el que se divorcie de su mujer excepto en caso de prostitución la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.

Pistas: Continúa Jesús con el esquema: “Habéis oído…, pero yo os digo”. Jesús va a la raíz de las cosas. No quiere una comprensión superficial de los mandamientos, sino que le da importancia a lo que sale del corazón. Por eso si algo te lleva a pecar, es mejor apartarlo de tu vida.
Propone Jesús hoy el ideal del amor: la entrega, la fidelidad. En el trasfondo está también la familia. Esto es lo que todas las personas buscan: amar y ser amados. Y la fe cristiana nos propone este mismo ideal.
El adulterio lleva a pensar que el placer y el propio interés es lo principal. Muchas veces lleva también a utilizar a las personas o a sentirse utilizado. Por eso, el “no cometerás adulterio” es elevado por Jesús a otro nivel y situado no como una norma externa a la persona sino como algo que responde a lo escrito en su interior. Es una llamada a vivir en el amor, a superar el egoísmo, a ser más libre y más feliz.
Porque la fe es un camino hacia la felicidad en el que Dios siempre te está esperando.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.