Viernes 10 de julio

Viernes, 10 de julio
XIV Semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 10, 16-23
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre: el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
Creedme, no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del Hombre.

Pistas: El Evangelio de hoy refleja la situación que ya está atravesando la comunidad a la que escribe San Mateo. Jesús había anunciado las persecuciones de judíos y gentiles, y lo refleja así en estas líneas que hemos leído.
Hoy sigue habiendo persecución contra los cristianos llegando, en algunos lugares, hasta la muerte. La fe abarca toda la existencia del discípulo de Jesús. Y por eso no vale vivir de cualquier modo. Tienes que contar con que en muchas ocasiones serás signo de contradicción, incómodo por tu manera de posicionarte ante las situaciones o por tu escala de valores. Y te criticarán, te marginarán, te atacarán las autoridades, la sociedad, hasta la familia. Pero “el que persevere hasta el final se salvará”.
Las dificultades están ahí, pero “el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros”. Jesús nos da su Espíritu y nos pide que perseveremos, aunque haya persecución o burla. Perseverar nos salvará haciéndonos participar de la victoria de Jesús sobre el pecado, el mal y la muerte; aunque esa victoria pasara por la cruz y la muerte misma. Sin embargo, Cristo venció.
Al principio del Evangelio había un aviso interesante: “Mirad que os mando como ovejas entre lobos, por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas”. No hay nada más alejado de la fe cristiana que un buenismo acomodado, que la falsa paz del todo vale. En el mundo hay mal, estructuras del pecado y personas que se parecen a lobos. Por eso, seamos astutos, sagaces; pero a la vez sencillos. Unos acogerán y otros rechazarán el Evangelio, pero todos necesitan escucharlo. Nuestro ejemplo es Jesús, misericordioso y justo, compasivo y veraz. Si quieres perseverar y ser fiel pon todo lo que sabes, lo que tienes y lo que eres a la luz del Evangelio para ser astuto (para usar todos tus dones y capacidades) pero sencillo (porque sabes que todo depende de Dios, que eres discípulo de Jesús y el camino es el que Él nos enseñó: amor y misericordia).
Jesús te llama y te envía. Si eres discípulo suyo tienes que anunciarle. Pero no te manda a ciegas. Te avisa de las dificultades y te dice que Él estará contigo y que nada te podrá vencer.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.