Sábado 9 de marzo

Sábado, 9 de marzo
Santa Francisca Romana, religiosa

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Lucas 5, 27-32
En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
Jesús les replicó: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.»

Pistas: La Cuaresma es seguir a Jesús. Escuchar a Dios que llama. Salir de la vida acomodada y del pecado para caminar con Jesús.
Da igual quién seas y cómo estés. Leví era un publicano, es decir, un traidor para su pueblo, trabajaba cobrando impuestos para los romanos. Un puesto en el que era fácil ser un corrupto y aprovecharse. Por todo esto tenían mala fama. Pero, entonces, aparece Jesús: “Sígueme”. Y él “dejándolo todo, se levantó y lo siguió”.
Aquí hay dos opciones. Primera: Quedarse parado. ¿A dónde te sigo? ¿qué vas a pedirme que haga? ¿qué voy a tener que cambiar? ¿qué condiciones me pones? O, segunda: lanzarse. A la invitación: “sígueme” respondo: te sigo. Dejo lo que tenga que dejar y me levanto. Me pongo en camino. Te dejo entrar en mis cosas. Te doy un banquete en mi casa y con mis amigos. Respondo: Jesús, eres de los míos, y yo quiero ser de los tuyos. Luego habrá que recorrer el camino de hacerse discípulo, pero lo primero es dejar ciertas cosas y levantarse.
¿Ya te has puesto en camino? Qué bonito si este Evangelio te sirve para renovar tu respuesta. Recuerda, da igual como estés: “no necesitan médicos los sanos… no he venido a llamar a los justos”. Pero levántate y síguele, conviértete o, mejor dicho, deja que el Espíritu Santo te convierta. ¿Todavía no te has lanzado? Jesús te dice hoy: “sígueme”. Su palabra es para ti, será una aventura en la que encontrarás el mayor tesoro: Dios que te ama, te perdona, te salva y te da su vida.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.