Sábado 6 de julio

Sábado, 6 de julio
Santa María Goretti, virgen y mártir

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 9, 14-17
En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan? Jesús les dijo: ¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.

Pistas: Jesús enseña un estilo de vida que implica unas normas, una manera de hacer las cosas. Pero al mismo tiempo quiere que sus discípulos descubran que se trata de estar con Él, de seguirle, de descubrir que va a hacer las cosas nuevas.
Jesús entra a lo profundo de la ley, a la plenitud de lo que Dios ha ido revelando a su pueblo. Los judíos habían ido convirtiendo la fe en algo basado en el cumplimiento externo de normas, ritos y tradiciones… Y Jesús no quiere eso para sus discípulos. Por eso no se enzarza en discusiones sino que va a la raíz. Y con los dos ejemplos que pone quiere explicarlo.
Jesús traerá un corazón nuevo y una nueva mentalidad. Las tradiciones solas no valen, hacer las cosas porque toca no vale. Quiere que descubran que Él ha venido a hacer las cosas nuevas. El vino nuevo (el Espíritu Santo) necesita odres nuevos (un nuevo corazón que su misma presencia te regala).
Si en tu vida de fe se ha metido la rutina, si te dedicas a mirar más lo que hacen los demás que tu propia vivencia de la fe, hoy la Palabra de Dios te invita a dejar que el Espíritu Santo haga algo nuevo en tu corazón. Te invita a dejarte sorprender por Dios. Si te acercas a Jesús podrás descubrir la novedad de la fe en Él, podrás vivir sus dones y experimentar el poder de Dios en tu vida. No como una tradición vacía o un esfuerzo personal, sino como algo renovador.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.