Sábado 26 de septiembre

Sábado, 26 de septiembre
Semana XXV del tiempo ordinario

Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 9, 44b-45
En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: Meteos bien esto en la cabeza: al Hijo del Hombre lo van a entregar en manos de los hombres. Pero ellos no entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro, que no cogían el sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto.

Pistas: Siguen a Jesús, se admiran de Él y su poder. Pero no acaban de entenderle e incluso tienen miedo de profundizar más. Prefieren seguir en la gloria y el triunfo, en el aplauso de la gente, antes que comprender lo que Jesús les venía avisando.
El Evangelio de hoy puede servirte para examinar tu vida de fe: mientras la gente te admira y dice lo bueno que eres, mientras no existen contrariedades, cuando parece que eres el vencedor, todo es fácil. Pero Jesús enseña que el verdadero camino no es un paseo triunfal, sino descubrir que pase lo que pase, y aunque la cruz forma parte del camino que tenemos que recorrer, vamos a salir vencedores.
Nosotros no debemos tener miedo, porque sabemos cómo terminó la historia de Jesús y su victoria es la nuestra. Nada ni nadie de este mundo nos la podrá arrebatar. Pero no por ello debemos dormirnos o acomodarnos. Necesitamos hacer un camino de fe, de confianza y fidelidad. Sin miedo a llamar a las cosas por su nombre, sin miedo a las complicaciones, sin miedo de encontrar el camino de Dios para nuestra vida.
La luz del Espíritu Santo vencerá la oscuridad y las palabras de Jesús serán claras. La luz del Espíritu en tu corazón vencerá también la oscuridad, las dudas, la falta de fe… Tú persevera en oración, persevera cerca de Jesús, vence el miedo. Porque tuya es la victoria de Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.