Sábado 18 de agosto

Sábado 18 de agosto
XIX semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Mateo 19, 13-15
En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos les regañaban. Jesús dijo: Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el Reino de los Cielos. Les impuso las manos y se marchó de allí.

Pistas: “De los que son como ellos es el Reino de los Cielos”. El Evangelio es para los sencillos, para los que no se dan importancia, para los que se dejan acercar a Jesús.
Piensa en tu vida. Tal vez las circunstancias, querer adaptarte a la manera de pensar del mundo o algún pecado te hayan hecho perder la sencillez del niño, que es la que Jesús busca en sus discípulos. Puede que tu corazón se haya endurecido y que no seas capaz de presentarte con sencillez ante Jesús… Este Evangelio te invita a que sepas que Jesús te va a acoger estés como estés, te sientas como te sientas, hayas hecho lo que hayas hecho.
Por otra parte, están los discípulos, que en vez de ayudar a que otros se acerquen a Jesús, ponen obstáculos. ¿Alguna vez eres tú como ellos? ¿Pones dificultades para que otros se acerquen a Dios porque los ves pequeños, indignos, son ruidosos, o demasiado simples? Si hay algo de esto en ti, en tu parroquia o comunidad la Palabra de Dios te dice hoy que no se lo impidas. Te invita a crear una Iglesia en la que ayudes a que las personas puedan acercarse a Jesús. Te anima a que no te guardes sólo para ti lo que vas descubriendo en tu camino de fe, a que lo compartas y celebres con otros.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.