Sábado 16 de marzo

Sábado 16 de marzo
I semana de cuaresma

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Lucas 5, 27-32
En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme.»
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
Jesús les replicó: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.»

Pistas: No hace mucho que leímos este Evangelio. Te invito a que te metas en la escena. A que te la imagines, a que te pongas en el lugar de los personajes y puedas pensar qué sienten, qué piensan. Y también a que reflexiones sobre qué te dice a ti.
Fíjate en los detalles. Un publicano, un traidor a su pueblo que trabaja para el imperio invasor, cobrador de impuestos. Jesús le llama y él lo deja todo para seguirle.
Leví que deja entrar a Jesús en su vida, con sus amigos, en su casa… y Jesús y sus discípulos (la Iglesia, la comunidad) que se sientan con ellos. Los que supuestamente son más religiosos (fariseos y escribas) juzgan a Jesús y sus discípulos. Precisamente hacen todo lo contrario de lo que predican.
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.» Un doble mensaje: si te sientes un pecador, Jesús ha venido a salvarte y te invita a la conversión. La Iglesia continúa la misión de Jesús: ¿buscamos a los pecadores, a los perdidos, a los que están lejos? ¿o sólo queremos quedarnos el mensaje para nosotros y encerrarnos en nosotros mismos, en nuestra Iglesia hecha a medida?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.