Sábado 12 de enero

Sábado 12 de enero
II semana de Navidad

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Juan 3, 22-30
En aquel tiempo, fue Jesús con sus discípulos a Judea, se quedó allí con ellos y bautizaba.
También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salín, porque había allí agua abundante; la gente acudía y se bautizaba. A Juan todavía no le habían metido en la cárcel.
Se originó entonces una discusión entre un judío y los discípulos de Juan acerca de la purificación; ellos fueron a Juan y le dijeron:
—«Oye, rabí, el que estaba contigo en la otra orilla del Jordán, de quien tú has dado testimonio, ése está bautizando, y todo el mundo acude a él.» Contestó Juan:
—«Nadie puede tomarse algo para sí, si no se lo dan desde el cielo. Vosotros mismos sois testigos de que yo dije: “Yo no soy el Mesías, sino que me han enviado delante de él.” El que lleva a la esposa es el esposo; en cambio, el amigo del esposo, que asiste y lo oye, se alegra con la voz del esposo; pues esta alegría mía está colmada. Él tiene que crecer, y yo tengo que menguar.»

Pistas: Jesús, después de ser bautizado por Juan, también bautiza. El texto deja claro que Juan había dado testimonio de Jesús diciendo que Él es el Cristo, el Mesías. Y parece que hay tensiones entre los discípulos de uno y de otro. Tal vez también en las primeras comunidades cristianas. Parece que cada vez más personas siguen a Jesús, y Juan da argumentos para seguir descubriendo quién es Jesús.
La fuerza, el poder, las acciones de Jesús vienen del cielo. Juan pone de ejemplo el matrimonio. Él sólo es el amigo del esposo, pero Cristo es el que importa. Y el final es sorprendente: “Él tiene que crecer, y yo tengo que menguar”.
Vamos a dar un salto hasta nuestros días: Cristo es el centro y la Iglesia la que le señala, le muestra, le hace presente… Como Juan, debería ser la que da testimonio y le señala. Jesús tiene que crecer siempre, que ser el importante. Si estás involucrado en la pastoral piensa si está siendo así: ¿es Jesús el centro? ¿está creciendo Él y lo demás sólo sirve para señalarle y ayudar? ¿qué tipo de Iglesia estás construyendo?
Y en tu corazón ¿está creciendo Él o hay otras cosas ocupando ese sitio? ¿qué tiene que crecer en tu vida y qué tiene que menguar para poder acoger a Jesús?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.