Miércoles 6 de noviembre

Miércoles, 6 de noviembre
Santos Pedro Poveda Castroverde
Inocencio de la Inmaculada Canoura Arnau, presbíteros y compañeros mártires

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 14, 25-33
En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío.
Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar» ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres, podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.
Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

Pistas: Ayer decíamos que es cuestión de prioridades. Y Jesús continúa explicando esta idea hoy. Para nada dice Jesús que no haya que cuidar y amar a la familia o a uno mismo. Se refiere al lugar que ese amor tiene que ocupar en tu corazón. Y si eres discípulo suyo, el amor a Dios y el seguimiento de Cristo, tiene que ocupar el centro. Desde ahí, todo lo demás quedará colocado en su lugar. Es más, amarás mejor a tu familia, porque lo harás con un amor más puro, el que Dios regala a los que creen en Él. Y te amarás mejor a ti mismo porque vencerás al pecado que te hace egoísta, aprenderás a perdonarte, a aceptarte, a verte como te ve Dios.
Llevar la Cruz significa confiar en Dios y vivir lejos de la queja y el lamento.
Cuántas veces en la vida vemos sólo lo malo, desconfiamos de Dios, nos encerramos en nuestro orgullo creyendo que todo tiene que ser como nosotros pensamos. Ir con la cruz detrás de Jesús significa recorrer el camino que lleva a la vida y la resurrección. Y, como el suyo, pasa por la cruz, la confianza, la obediencia al Padre. Seguir a Jesús o llenar tu vida de otras cosas. ¿Qué decides?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.