Miércoles 6 de mayo

Miércoles, 6 de mayo
IV Semana de Pascua

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 12, 44-50
En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.
Al que oiga mis palabras y no las cumpla yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, ésa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo lo hablo como me ha encargado el Padre

Pistas: Creer en Jesús es entrar en la luz y no quedar en las tinieblas. Y la luz no puede hacer otra cosa que iluminar. Por eso, Jesús ha venido a traer luz, ha venido a salvar, a traer vida. El que lo acepta se salva y ¿el que no?
Jesús dice que Él no viene a condenar. ¡Qué bonito esto! A Dios no le da igual una opción u otra, que te salves o te condenes. La balanza está cargada hacia la salvación, porque eso es lo que Dios quiere, que te salves, que creas, que acojas la palabra que anuncia Jesús y que da luz y da vida. Él habla las palabras de Dios, no viene por su cuenta, por eso tienen tanto valor.
Pero, al mismo tiempo, no creer, no acoger, no aceptar, trae su propia condena. Piénsalo un momento: si no acoges la luz ¿cómo quedas? En la oscuridad, no hay otra opción. Si rechazas la oferta de salvación de Jesús ¿dónde quedas?
Sigue invitándonos la Palabra de Dios a acercarnos a Jesús. Hoy te dice que acojas la palabra y creas en Jesús. Sigue este camino que vas recorriendo día a día al rezar con el Evangelio y pon la luz de Jesús en tu situación concreta, Él ha venido a ser luz y salvación para ti.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.