Miércoles 25 de julio

Miércoles 25 de julio
Solemnidad de Santiago Apóstol, patrono de España

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Mateo 20, 20-28
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: ¿«Qué deseas?» Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.» Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?» Contestaron: «Lo somos.» Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.» Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.»

Pistas: ¿Cuál es el modo de vivir de los discípulos de Jesús? ¿El poder, los puestos, los honores? El grupo de los más cercanos a Jesús se divide y se enfrenta por este tema. Y esto mismo sucede hoy en el mundo. Luchas, envidias, rivalidades, mentiras, corrupción, hipocresía, postureo, intereses…
Jesús les enseña cuál es su propuesta. Y no consiste en ser como los jefes y los poderosos del mundo. Piensa cómo es hoy el modo de hacer las cosas del mundo, piensa en los políticos, en los poderosos, las multinacionales ¿cómo hacen las cosas?
Si sigues a Jesús, tú no puedes ser así. La propuesta de Jesús es que para ser grande hay que servir. Es el primero el que tiene que servir a los demás (el Evangelio dice como un esclavo). Y esto no es una teoría que Jesús explica desde fuera. Él va delante, Él enseña cómo servir y amar, entregando la vida.
Si quieres vivir como discípulo de Jesús, las decisiones de tu vida tienen que llevarte por ese camino que Él propone aunque a veces suponga ir a contracorriente. Y esto sólo podrá ser realidad en tu vida con la fuerza del Espíritu Santo que Él ha prometido y enviado.
Tú eliges. El camino de los puestos y los honores, o el de ser discípulo de Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.