Miércoles 13 de marzo

Miércoles 13 de marzo
I semana de cuaresma

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, para llevar a la vida la oración)

Evangelio según san Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
—«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.»

Pistas: Jonás es un personaje del Antiguo Testamento que aquí tiene un doble significado. Por un lado, el signo que será la resurrección Jesús: “Porque si tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre de la ballena, también tres días y tres noches estará este Hombre en el seno de la tierra” (Mt 12,40). Y el otro significado tiene que ver con la conversión a la que Jesús invita, como Jonás, que gracias a su predicación se convirtió la ciudad de Nínive. No es casual la elección de este personaje porque Jesús abre la salvación a todos. Dios es compasivo y misericordioso con todo el que se acerca a Él. Es más, Jesús trasparenta el rostro misericordioso de Dios. Y el que se acerca a Él con fe, encuentra salvación.
Otro ejemplo que pone Jesús es la «reina del sur» –también una extranjera-, que va buscando sabiduría en tiempos de Salomón (sabiduría que Dios le concedió a este rey que pidió conocer su voluntad y saber gobernar a su pueblo, antes que una larga vida, riquezas o la vida de los enemigos). Jesús es la Sabiduría definitiva, el que revela a Dios de modo pleno.
Cuántas personas buscan también hoy un signo, un motivo para creer. Pero, tal vez, muchos lo busquen como aquellos a los que se dirige Jesús hoy y no podrán descubrirlo. Porque el único signo es Jesús. Da igual lo lejos que puedas haber estado, si te encuentras con Jesús encontrarás el camino hacia Dios. Ésa es la única manera de poder comprender quién es Dios y encontrar lo que el corazón de todo hombre busca.
¿Qué implicaciones tiene esto para tu vida y para tu pastoral? ¿qué signos busca la gente o buscas tú y no podrás encontrar? Hoy tienes una nueva oportunidad de acercarte a Jesús. Reza con este Evangelio.
Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.