Miércoles 13 de junio

Miércoles 13 de junio
San Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Mateo 5, 17-19
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No creáis que he venido a abolir la ley o los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres, será el menos importante en el Reino de los Cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los Cielos.

Pistas: La ley y los profetas, el Antiguo Testamento, lo que Dios ha revelado a su pueblo para que puedan conocerle y vivir de acuerdo a su voluntad, alcanza su plenitud en Jesús. Él no ha venido a romper o destruir lo anterior, sino a llevarlo a plenitud, a mostrar su verdadera profundidad y alcance. Por eso, uno de los criterios para interpretar la Palabra de Dios es hacerlo a la luz de Jesús.
Una fe sin vida, sin normas, sin un modo concreto de actuar, al final es una hipocresía. O, dicho de otro modo, la acción del Espíritu Santo y el amor de Dios se realizan en un estilo de vida, porque no todo vale. Por eso Jesús no va contra la Ley, sino contra la hipocresía, la mediocridad y la apariencia. Y también contra el legalismo vacío.
En los próximos días leeremos cómo Jesús explica algunos aspectos de la ley y comprenderemos mejor el Evangelio de hoy.
Al leer el Evangelio mira tu vida y pregúntate si estás entrando en la ley que explica Jesús. Es decir, si estás viviendo como discípulo suyo.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.