Martes 9 de octubre

Martes 9 de octubre
Santos Dionisio, obispo y compañeros mártires
San Juan Leonardi, presbítero

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Lucas 10, 38-42.
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo:
Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano. Pero el Señor le contestó: Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas: sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.

Pistas: Acabamos de leer la parábola del buen samaritano. Parece que lo que primero es hacer las cosas, ayudar. Y podemos tener la sensación de que con ser una buena persona y hacer lo que la sociedad considera como correcto, es suficiente. Pero esto tiene una segunda parte. Y es que nos invada la queja, que pensemos en la cantidad de cosas que nos acaban pareciendo una obligación y al final no encontremos el sentido de lo que estamos haciendo.
María está a los pies de Jesús. Y ésa es la mejor parte: estar con Él, escucharle, conocerle. Marta anda agobiada, nerviosa e inquieta. Está haciendo cosas para el Señor, pero sin Él. Anda pendiente de las cosas de Jesús, pero a Él le siente lejos y ella se siente sola.
El mejor ejemplo nos lo da Jesús. Aunque anda todo el día de acá para allá, predicando, haciendo milagros, ayudando al que le necesita, enseñando a sus discípulos… después se retira a orar y se pasa noches enteras rezando. Porque sin eso ¿qué sentido tendría todo lo que hace?
Por eso, aprendamos a distinguir lo urgente de lo importante. Sin estar con Jesús y escuchar su palabra, es decir, sin rezar, por muchas cosas que hagas, serán actividades vacías y te robarán la felicidad. Y, además, no darán fruto.
Párate hoy un momento a reflexionar si crees que estás con Jesús pero hay muchas cosas que te apartan de Él. Si es así, cambia tu orden de prioridades y escúchale, háblale, rézale.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.