Martes 28 de febrero

Martes 28 de febrero
VIII tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor.)

Evangelio según Marcos 10,28-31
Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.» Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora, al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.»

Pistas: Escuché a un sacerdote comentar este Evangelio diciendo: “Es muy cierto, yo dejé a mi familia, novia, trabajo, piso, dinero, todo por seguir a Jesús en el sacerdocio. Y ahora tengo más familia, más casas, más hacienda (aunque no es mía) por las que preocuparme, Tengo más personas a las que siento como mi familia”.
También a una mujer de un grupo de oración: “Desde que he descubierto que Dios está vivo, desde que he decido vivir mi fe (es decir, seguir a Jesús), los demás no son extraños para mí, son mis hermanos, son mi familia”.
El mensaje de Jesús es verdadero: “Dios da el ciento por uno”. Y cuando habla de “con persecuciones” se refiere a la “letra pequeña”, a la parte de cruz con la que debemos cargar. En realidad no es una renuncia, sino una entrega. Como hizo Jesús. Y, entonces, ya no te es indiferente lo que te rodea. Al contrario, buscas amar como amó Jesús. Y por ahí, como a Él, te vendrán las críticas y persecuciones.
Termina el Evangelio diciendo: “Muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros”. No se trata de puestos, glorias, apariencias, honores, cargos… Porque la medida de Jesús no tiene nada que ver con la medida del mundo. Nos está diciendo que se trata de otra cuestión, que se trata de seguirle. Y eso te hará ser feliz, porque amarás y vivirás como Él lo hizo.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.