Martes 26 de noviembre

Martes 26 de noviembre
XXXIV semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 21, 5-11
En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.
Ellos le preguntaron: Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? Él contestó: Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usando mi nombre, diciendo: «Yo soy», o bien «el momento está cerca»; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá enseguida.
Luego les dijo: Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.

Pistas: Piensa en la comunidad que lee por primera vez el Evangelio de San Lucas a finales del siglo primero. Es una época de dificultades y persecución. Con todo el fervor y el poder de Jesús resucitado y la fuerza del Espíritu Santo sí, pero a la vez con toda la dificultad, el miedo y la incertidumbre de una Iglesia perseguida. El templo que ha sido destruido en el año 70…
Y ¿cuál es el mensaje de Jesús? “Que nadie os engañe”, “no vayáis tras ellos”, “no tengáis pánico”. Una llamada al discernimiento ante las dificultades, para no caer en soluciones fáciles o caminos engañosos. Sólo Jesús es la respuesta. Sólo Jesús es el “Yo soy” (Dios que está contigo). Sólo Jesús es la roca firme (no como las del templo. que no quedará piedra sobre piedra).
“El final no vendrá enseguida”. Es el tiempo de seguir luchando, de perseverar con Jesús. Aunque la historia se tambalee y haya dificultades, Jesús les avisa de lo que sucederá y les manda seguir con Él.
Ahora piensa en tu vida, en el mundo, en la Iglesia… ¿qué quiere decirte la palabra de Dios hoy? ¿las dificultades que hay en tu vida te acercan o te alejan de Dios? ¿te dejas engañar por quienes prometen felicidades pasajeras o buscas la salvación que está en Jesús?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.