Martes 25 de septiembre

Martes 25 de septiembre
XXV semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Lucas 8, 19-21
En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él. Entonces le avisaron: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte. Él les contestó: Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra.

Pistas: Escuchar y poner por obra la Palabra de Dios te hace familia de Jesús. Éste es el tipo de relación que Jesús ha venido a construir.
Ser discípulo suyo no sólo es seguirle, cumplir, conocerle… Es establecer un nuevo tipo de relación en tu vida. Si vives como discípulo de Jesús, serás de los suyos, de los de su casa, de su familia.
Éste es el Dios cristiano. El que se acerca tanto a nosotros que nos hace entrar en su vida. Y éste es el camino que vas recorriendo día a día al rezar con la Palabra de Dios.
Aprovecha este Evangelio para pensar si la pones por obra ¿iluminas tus circunstancias, tus decisiones, tus relaciones con la Palabra de Dios? ¿qué tienes que cambiar, en qué tienes que avanzar para que tu fidelidad sea cada vez mayor?
Recuerda que Jesús te da la fuerza para hacer lo que te pide y el Espíritu Santo hace posible que se haga realidad lo que la Palabra de Dios anuncia. Por eso, no tengas miedo y avanza.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.