Martes 25 de junio

Martes 25 de junio
XII semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 7, 6. 12-14
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozaros.
Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la ley y los profetas. Entrad por la puerta estrecha.
Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos.
¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos.

Pistas: Leemos hoy una recopilación de dichos de Jesús. El primero de ellos, no dar lo santo a los perros, no echar las perlas a los cerdos. Parece que contradice otros mensajes de Jesús en los que manda amar a todos, anunciar el Evangelio a todos. ¿A qué se referirá? Jesús no quiere unos discípulos insensatos, que no sepan buscar el momento oportuno, que no valoren lo que tienen. Para exponer las cosas que merecen la pena se busca el mejor contexto, el más significativo. No se hace de cualquier manera. Ser cristiano no es ser un ingenuo, un iluminado. Sino vivir como hijo de Dios, lleno del Espíritu Santo y sus dones.
“Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la ley y los profetas”. Una vez más el amor es el resumen, es la clave, lo que sostiene todo. Y no un amor abstracto sino concreto ¿cómo tratamos a los demás? ¿hasta dónde llega nuestra vivencia de la fe?
La puerta ancha. En la vida casi siempre cuesta menos lo que va a hacernos daño. Y lo que merece la pena realmente se parece a una puerta estrecha. Jesús no engaña a nadie. Éste no es un camino que se haga sin esfuerzo. Es un camino que merece la pena, es el camino que merece la pena. Es gratis, pero requiere esfuerzo y sacrificio, requiere elegir no lo más cómodo sino lo que merece la pena.
Jesús te invita hoy a llevar a la vida su enseñanza. Deja que la Palabra de Dios te hable, piensa en tu vida y tu situación ¿qué te dice hoy Jesús?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.