Martes 20 de octubre

Martes, 20 de octubre
XXIX semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 12, 35-38
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas: Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle, apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela: os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y si llega entrada la noche o de madrugada, y los encuentra así, dichosos ellos.

Pistas: ¿Cómo vivirías si te dijeran que te queda un mes de vida? ¿cómo actuarías si te dieses cuenta que tu meta es el cielo? Jesús te invita a estar en vela, a no vivir de cualquier manera, acomodado, sin sueños, sin chispa. Estar vigilante es tener ese toque de inconformismo que tienen los santos y que les hace crecer y luchar por cambiar las cosas. Estar en vela implica vencerse a uno mismo, sufrir, luchar, cansarse… pero la recompensa será enorme.
Dichoso tú si estás en vela. Porque entonces tendrás el privilegio de sentarte con Jesús, a la mesa del Reino, de que Dios mismo te dé de su riqueza. Con la cintura ceñida, para ponerse en marcha. Con la lámpara encendida, para no tropezar por el camino.
Mira al cielo, constrúyelo ya aquí, ahora, no esperes y cuando llegue el momento estarás preparado.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.