Martes 19 de noviembre

Martes, 19 de noviembre
XXXIII semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Lucas 19, 1-10
En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
—«Zaqueo, baja enseguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.» Él bajó enseguida y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo:
—«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.»
Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor:
—«Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.» Jesús le contestó:
—«Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán.
Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.»

Pistas: Hace un par de domingos leíamos este pasaje. Hoy es una buena oportunidad para experimentar que la Palabra de Dios es siempre nueva. Puedes leer las pistas de aquel domingo-3-de-noviembre
Zaqueo no es de ese tipo de personas que a primera vista nos daría pena y nos gustaría que Jesús le ayudase. Más bien pensaríamos que es “de los malos”. Un hombre que se había aprovechado de su posición, se había enriquecido traicionando a su pueblo… Seguro que si fuésemos con Jesús le diríamos: “Oye, que este Zaqueo tiene mala fama y sus amigos, ojo con ellos…”. No es un pobrecito que despierte compasión. Y, sin embargo, Jesús ve en lo profundo.
Tal vez tú tampoco des “el perfil” de cristiano. Puede que no te veas digno o capaz. Pero te pareces a Zaqueo porque estás buscando a Jesús (estás rezando con la Palabra de Dios). La buena noticia es que Jesús te busca a ti. Quiere hospedarse en tu casa. No es Zaqueo quien le invita, Jesús se autoinvita.
En aquellas dimensiones de tu vida en las que te sientes perdido, a pesar de tantas cosas, Jesús te dice hoy una vez más que ha venido a buscarte y a salvarte. ¿Le dejarás entrar en tu casa?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.