Martes 19 de junio

Martes 19 de junio
San Romualdo, abad

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian.
Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

Pistas: Como venimos viendo, el mensaje de Jesús no es una cuestión de mínimos. Su invitación es a una vida plena, a entrar en la perfección de la vida divina.
¿Qué mérito tienes si eres igual que los que no tienen fe? ¿qué haces de extraordinario si cumples los mínimos y con eso ya te conformas? Jesús te invita a descubrir hasta dónde alcanza el amor de Dios y a ponerlo en práctica. Porque si eres hijo de Dios tienes que parecerte a tu Padre.
Te propongo un ejercicio. Lee este Evangelio poniéndole cara y nombre ¿quién es tu prójimo, a quien amas? ¿cómo le amas? ¿quiénes son tus enemigos? ¿quién te cae mal, tratas mal o te resulta indiferente? Y ahora lee las preguntas que hizo Jesús y reza pidiendo su Espíritu Santo. Él te hará capaz de vivir como te pide. Reza por las personas en las que has pensado, y si sientes que tienes que hacer algo o cambiar algo, lánzate, fíate de Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.