Martes 18 de junio

Martes 18 de junio
XI semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian.
Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

Pistas: Amar, hacer el bien y rezar. A todos y por todos. A los enemigos, a los que te aborrecen y a los que te persiguen o calumnian. Ponle cara a lo que Jesús dice hoy ¿Tienes enemigos, gente que te quiere mal o que te hace daño? ¿cómo los tratas?
Esto sólo es posible si se descubre el amor de Dios, que te quiere siempre a ti, con un amor que es gratuito para ti. Si Dios en su Espíritu Santo está en tu corazón, si la Eucaristía te alimenta y te unes a Jesús en ella, si por medio de Jesús tenemos acceso a la salvación y la vida de Dios, ése tiene que ser nuestro modelo: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto”.
Puede servirte el Evangelio de hoy de examen y estímulo ¿Qué puedes hacer para que tu vida se parezca más a la de un discípulo de Jesús? Sin oración, sin encuentro con Él, es imposible. Sin tu esfuerzo también. Deja que la Palabra de Dios te interpele y reza.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.