Martes 14 de agosto

Martes 14 de agosto
San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Mateo 18, 1-5. 10. 12-14
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: ¿Quién es el más importante en el Reino de los Cielos? El llamó a un niño, lo puso en medio, y dijo: Os digo que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los Cielos.
El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.

Pistas: Si no hubieras leído el Evangelio de hoy y te preguntase : “¿quién es el más importante en el Reino de los cielos?”, ¿qué contestarías?
La misma pregunta le hicieron a Jesús sus discípulos, preocupados del lugar que ocupaban ellos o de cómo lograr ser más importantes. Para responder, Jesús cogió a un niño y lo puso en medio. Hay que volver a ser como él no sólo para ser grande sino para poder entrar en el Reino. Humilde, pequeño, necesitado de Dios como un niño de sus padres. ¿Qué actitudes tienes que cambiar en tu vida para hacerte como Jesús pide hoy?
“Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños”. Cuidado en la Iglesia de despreciar a los sencillos, a los humildes y andar buscando honores y reconocimientos. Estos pequeños se asocian a los poderosos ángeles que ven el rostro de Dios. Y, finalmente, se refuerza la idea con la parábola de la oveja perdida.
En el fondo, todo esto nos habla de la imagen de Iglesia que tenemos: ¿la de los puestos y los honores, o la de la sencillez, la humildad y la acogida? ¿la que está estancada, la de “los buenos”, o la que va a buscar a quien está perdido y se alegra cuando vuelve?
Elige alguno de estos temas de los que te habla el Evangelio de hoy y reza dejando que el Espíritu Santo te haga como niño ante Dios.
Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.