Lunes 3 de junio

Lunes, 3 de junio
Santos Carlos Luanga y compañeros mártires

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 16, 29-33
En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús:
—«Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios.» Les contestó Jesús:
—«¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo.»

Pistas: Hace un par de días en catequesis un niño dijo que a él la alegría de ganar al fútbol no se la quitaba nadie ni nada… Pero sí que había algo que le podía quitar esa alegría: perder, ser vencido. En cambio, la alegría de Jesús no te la puede quitar nada, la paz que Dios da no te la puede quitar nadie. Porque Jesús ha vencido al mundo. Por eso, en medio de tus luchas puedes tener valor.
Recuerda que el contexto del Evangelio de hoy es la última cena. Un momento de tristeza, de dudas, de incertidumbre. También un momento muy intenso humana y espiritualmente. Jesús les avisa de que su fe todavía no es fuerte, que no serán ni tan buenos, ni tan valientes, ni tan fieles, ni tan capaces como creen. Le abandonarán y se dispersarán. Después entenderán, después volverán a Él y encontrarán paz. No sólo eso, también victoria.
Mira tu propia vida a la luz de este Evangelio. ¿En qué áreas necesitas tener valor y reconocer que Jesús ha vencido? Si Él ha vencido también tú. No estás solo. El Espíritu Santo está en tu corazón, Jesús camina a tu lado y a través de Él tienes acceso a la vida de Dios. No temas y acércate a Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.