Lunes 3 de diciembre

Lunes, 3 de diciembre
San Francisco Javier, presbítero

En el Adviento las primeras lecturas son muy importantes porque ayudan a entender que Jesús es el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento. La esperanza de salvación se ve cumplida en Cristo. Por eso en este tiempo pasaremos del Evangelio a la primera lectura (excepto los domingos). Además, esto te ayudará a rezar no sólo con el Evangelio sino con toda la Palabra de Dios.

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Lectura del libro de Isaías 2, 1-5
Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor, en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas.
Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos. Dirán: «Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor.»
Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra. Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor.

Pistas: Isaías anuncia que el templo del Señor será el centro hacia el que confluirán los gentiles, y que allí podrán encontrar el camino del Señor. Siempre está la tentación de la idolatría como solución a las dificultades, pero el profeta promete un futuro en el que el Señor será maestro de todos (judíos y extranjeros) y todos podrán caminar a la luz del Señor y en paz.
Si damos un salto al Nuevo Testamento, Jesús dice de sí mismo que Él es el templo (destruid este templo y en tres días lo levantaré –hablando de su muerte y resurrección-), Él es el “lugar” de encuentro con Dios. Todo lo demás son ídolos y falsas soluciones. Jesús es el único camino hacia la paz, hacia la verdad y la luz. La promesa del profeta se cumplirá de un modo extraordinario en Jesús.
La invitación final de Isaías puede resonar hoy en tu corazón, y tal vez te sirva como respuesta a la oración que repetiremos tantas veces en adviento: “Ven, Señor”. Isaías te dice: “Caminemos a la luz del Señor”. En tu comunidad, en tu parroquia, en tu vida, ponte a la luz del Señor y camina.

Relee la lectura, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración.