Lunes 19 de agosto

Lunes, 19 de agosto
XX semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Mateo 19, 16-22
En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno, para obtener la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Él le preguntó: ¿Cuáles? Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo». El muchacho le dijo: Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?
Jesús le contestó: Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres así tendrás un tesoro en el cielo y luego vente conmigo. Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

Pistas: “Uno solo es Bueno”. Sólo Dios es bueno. En este diálogo Jesús enseña que no puedes ganar la vida eterna porque sólo Dios es bueno. Por eso para Jesús la cuestión no es ser bueno. Y nos enseña el camino: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos”. Jesús concreta algunos porque los judíos tenían muchas normas y preceptos. Invita a un estilo de vida.
Pero eso no basta. Si quieres llegar hasta el final, si quieres vivir lo más plenamente posible tu vida, Jesús te invita a renunciar, a entregarte a los demás y seguirle.
Una religión de cumplimiento es relativamente fácil: cumplir unos mínimos. Pero puede acabar siendo simplemente guardar las formas, vivir para la galería, sin profundizar en nada.
Jesús propone otra cosa. Ni siquiera ganar el cielo por ser bueno, sino desprenderse de las cosas de este mundo pensando en los demás. Así tendrás un tesoro en el cielo y podrás seguirle.
La vida de mínimos, de cumplimiento, de ser simplemente bueno, no conduce a la felicidad: «El joven se fue triste». ¿Quieres ser feliz? ¿Te atreves a seguir a Jesús y vivir?

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.