Lunes 18 de febrero

Lunes 18 de febrero
VI semana del tiempo ordinario

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según San Marcos 8, 11-13
En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.
Jesús dio un profundo suspiro y dijo: ¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación. Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Pistas: Jesús ya está dando signos. La multiplicación de los panes, las curaciones, los exorcismos, su poder y autoridad… Pero da igual. Estos hombres no quieren ver. Es como poner una pintura ante el que tiene los ojos cerrados.
Le piden a Jesús un signo del cielo porque quieren que Él haga las cosas a su manera, según su mentalidad. Y, de no ser así, para poder acusarlo, juzgarlo. No se van a dejar cambiar ni sorprender por Jesús. Su idea de la religión y del Mesías les impide reconocer a Jesús, que es el auténtico mensaje.
Ellos quieren ponerse a discutir porque creen tener la interpretación correcta de la ley. Jesús no es así. Habla con autoridad. Ofrece una experiencia y un camino. Con Él se puede vivir y experimentar el Reino de Dios. Jesús ofrece la felicidad de las bienaventuranzas y el amor del Padre. Esto no es ley, ni una doctrina que se pueda debatir. Es una experiencia y un encuentro.
Y Jesús te ofrece eso. No milagros, ni magia. Sino salvación. El Reino en la tierra es el milagro. No cosas en el cielo, ni signos mágicos.
Y por eso el Reino de Dios en tu vida será aceptar a Jesús. No demostrarlo con milagros. El que no acepta a Jesús, se cierra para ver signos. Tal vez no habrá los milagros que tú quieres, pero si algo mucho más grande: la experiencia y el encuentro con Jesús.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración