Lunes 16 de diciembre

Lunes, 16 de diciembre
III semana de adviento

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Números 24, 2-7. 15-17a
En aquellos días, Balaán, tendiendo la vista, divisó a Israel acampado por tribus. El espíritu de Dios vino sobre él, y entonó sus versos: «Oráculo de Balaán, hijo de Beor, oráculo del hombre de ojos perfectos;
oráculo del que escucha palabras de Dios, que contempla visiones del Poderoso, en éxtasis, con los ojos abiertos: ¡Qué bellas las tiendas de Jacob y las moradas de Israel!
Como vegas dilatadas, como jardines junto al río,
como áloes que plantó el Señor o cedros junto a la corriente; el agua fluye de sus cubos, y con el agua se multiplica su simiente. Su rey es más alto que Agag, y su reino descuella.»
Y entonó sus versos:
«Oráculo de Balaán, hijo de Beor, oráculo del hombre de ojos perfectos; oráculo del que escucha palabras de Dios y conoce los planes del Altísimo, que contempla visiones del Poderoso,
en éxtasis, con los ojos abiertos:
Lo veo, pero no es ahora,
lo contemplo, pero no será pronto:
Avanza la constelación de Jacob,
y sube el cetro de Israel.»

Pistas: Justo antes de este relato se nos cuenta como Balaq, que es un rey enemigo de Israel, había hecho llamar a Balaán (un adivino) para que maldijera a las tribus israelitas que conducidas por Moisés querían cruzar su territorio para entrar en la tierra prometida. Pero este advino entró en éxtasis y pronunció dos oráculos de salvación.
Imagínate el consuelo de aquellos hombres al oír el anuncio de una tierra fértil, llena de agua y de vida. Y un rey poderoso y triunfante.
“Avanza la constelación de Jacob, y sube el cetro de Israel”. ¿Qué estrella es ésa que sale? ¿Qué reinado proclama? En aquel tiempo parece que el de Saúl o el de David. ¿O quizá un Rey – Mesías- cuya estrella había de salir un día en Oriente?
Así se fue releyendo este texto y así lo entenderá también Mateo al narrarnos la visita de los Sabios de Oriente que visitan al niño Jesús.
Qué sorprendente es la Palabra de Dios. Jesús dará cumplimiento también a lo que has leído en este pasaje. El linaje de Jacob, de David, establecerá un nuevo reino, el Reino de Dios… pero de un modo inesperado, de un modo maravilloso, superando cualquier concepción mundana.
Si Jesús fuese un Rey al estilo de lo que se esperaba, no sería más que uno como muchos otros. Quizás un hombre bueno y justo. Pero no el Hijo de Dios. Y es que los deseos de los hombres muchas veces no coinciden con los de Dios. A veces el egoísmo o el miedo nos lleva a desear cosas que ni nos van a dar la felicidad ni van a ser buenas para nuestra vida o situación. Y aunque nos pueda generar frustración que no se cumplan nuestros deseos, finalmente en muchas ocasiones hemos de reconocer que fue un acierto que no se cumplieran.
Sigue profundizando en el misterio que se acerca. Ya queda poco, recorre el adviento y prepara el corazón.

Relee la lectura, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.