Lunes 14 de octubre

Lunes 14 de octubre
San Calixto I, papa y mártir

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús y él se puso a decirles: Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del Hombre para esta generación.
Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esa generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.

Pistas: Jesús es la plenitud de la revelación de Dios. Es más grande que todos los profetas anteriores a Él. Muestra a Dios de modo pleno. Con su resurrección demostrará que todo lo que dijo e hizo es verdad.
Pero aquellos hombres le pedían un signo porque no eran capaces de creer. Aunque le veían y escuchaban, y veían todos los signos que hacía, le rechazaron. Tienen la luz del mundo delante, más fuerte que la de los profetas, que la de cualquiera que pueda hablar de Dios, y no son capaces de ver. Porque en el fondo, no quieren ver, no quieren cambiar. Dan igual los signos. No quieren acogerle.
Ante Jesús hay que tomar una decisión: Rechazarlo y quedar indiferente; o escucharlo, buscar, descubrir… Jesús es más que un montón de ideas, teorías, moral. Es más que un ejemplo. Es más que un personaje del pasado o de la historia. Jesús es luz en el camino, plenitud y eternidad. Es el acceso a Dios. Dio la vida por ti y resucitó para tu salvación.
Acércate en oración a Jesús y descubre quién es y lo que tiene preparado para ti y para tu vida.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.