Lunes 13 de mayo

Lunes 13 de mayo
Bienaventurada Virgen María de Fátima

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Juan 10, 1-10
En aquel tiempo, dijo Jesús:
—«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
—«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»

Pistas: ¿Cuántas personas con intereses se acercan a diario a nosotros? Para vendernos algo, para convencernos de sus ideas, para ganarnos para sus causas… ¿Cuántas ofertas de salvación hay en nuestro mundo y a veces se nos cuelan cuando estamos débiles o angustiados?
Jesús entra por la puerta, va de frente. Quiere que le conozcan. No fuerza nada (“el guarda le abre”).
Y te llama por tu nombre. No eres un número, una oveja más del rebaño… eres tú, y te pregunta si quieres seguirle.
Jesús va delante. Cuando le conoces puedes reconocer su voz y distinguirla de otras. Por eso, qué importante la oración, qué importante la comunidad que te acompaña, qué importantes los sacramentos que te dan la gracia de Dios.
Jesús mismo es la puerta de la salvación. Decimos que Jesús es el mediador de la gracia de Dios. Por medio de Jesús resucitado podemos recibir el Espíritu Santo y sus dones. Por eso, la puerta, el camino, el medio, es Jesús.
¿Para qué ha venido? ¿cuál es su interés? “Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante”. ¿Quieres vivir la aventura de la fe? ¿quieres tener vida abundante? Pues camina, acércate a Jesús cada día, hazte familiar con Él para conocer su voz y distinguirla de otras. Síguele y verás cómo todo esto se hace realidad en tu vida.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice y respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.