Lunes 11 de junio

Lunes, 11 de Junio
San Bernabé, Apóstol

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor)

Evangelio según san Mateo 5, 1-12
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»

Pistas: Leemos hoy las bienaventuranzas, una de las páginas más comentadas del Evangelio. Realmente son unas afirmaciones sorprendentes ¿Quién puede pensar a priori que los que lloran, los que sufren, los perseguidos, puedan ser dichosos, felices o bienaventurados?
Hay algunos detalles que nos ayudan a entender el alcance de estas palabras de Jesús. Sube a la montaña, el lugar en que Dios había dado la Ley a Moisés. Se sienta, como el maestro en la cátedra para enseñar con autoridad. Y en las bienaventuranzas refleja la Nueva Ley, el nuevo modo de hacer las cosas que Jesús vive y propone para sus discípulos. Las bienaventuranzas son consecuencia del estilo de vida de Jesús que pone el amor a Dios y al prójimo por delante, como cimiento de todos los mandamientos y de la moral, de todo lo que un discípulo suyo debe hacer. Son un nuevo programa de vida para liberarse de los falsos valores del mundo y abrirse a los verdaderos bienes presentes y futuros.
Así que te invito a que leas despacio estas bienaventuranzas y dejes que iluminen tu estilo de vida y las situaciones concretas que estés viviendo. ¿Cómo las estás viviendo? ¿Qué te sugieren? ¿Qué podrías poner en práctica que actualmente no haces? Elije una, la que te toque el corazón y después reza con ella.