Lunes 1 de junio

Lunes, 1 de junio
Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia

(Recuerda:
1. Pide el Espíritu Santo
2. Lee despacio y entiende
3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
4. Ora, respóndele al Señor
5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según San Juan 19,25-34
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed».
Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca.
Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.

Pistas: El día después de Pentecostés celebramos la fiesta de Santa María Madre de la Iglesia. María acompaña a la Iglesia naciente en Pentecostés y Jesús la entrega como madre a sus discípulos. Y la Iglesia, como madre, comienza su andadura y continúa la obra de Cristo.
Este Evangelio está lleno de simbolismo. Jesús cumple todo lo anunciado sobre el Mesías. Muere entregando hasta a su propia Madre. Y en el discípulo al pie de la Cruz está representada toda la Iglesia.
La imagen del costado abierto nos habla del inmenso amor de Jesús que abre su corazón. La sangre y el agua, de los sacramentos.
Jesús dice: “Está cumplido”. Ha llevado a término misión, ahora es el tiempo del Espíritu, el tiempo de la Iglesia, el tiempo de la comunidad en la que la Virgen ocupa un lugar privilegiado. Está cumplido y la Iglesia continúa la misión salvadora de Jesús. María y la Iglesia. Piensa en estas realidades y reza con el Evangelio de hoy.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.